viernes, 1 de abril de 2011

¡TE QUIERO TAL COMO ERES!

Con respecto a las intervenciones de los educadores sociales, éstos pondrán un empeño especial en conseguir que el niño con síndrome de Down desarrolle sus capacidades de atención, observación, percepción y discriminación, que le facilitarán una actuación adecuada en cada momento. Como es natural los niveles o exigencias serán un poco más altos cada vez, de modo que el niño progrese en todas sus capacidades. También ahora será preciso seguir un programa sistemático y estructurado para lograr que el niño esté bien preparado para los aprendizajes escolares. La situaciones naturales y espontáneas en las que el niño desarrolla y hace uso de su capacidad discriminativa, son necesarias, pero insuficientes para participar después con éxito en la escuela.

Los niños con dificultades de aprendizaje en general y con síndrome de Down en particular, necesitan ver y hacer de un modo sistemático y ordenado, para aprender y comprender. Esta necesidad implica que el educador haga un buen programa, aprovechando cada una de las tareas realizadas por su alumno. En cada una de las tareas el niño debe recibir una buena información verbal de lo que realiza. Además, en torno al objetivo fundamental de esa actividad, se aprovechará esa tarea para repasar o afianzar objetivos de otras áreas.

Un ejemplo podría ser el de un alumno que debe desarrollar el uso y la coordinación de ambas manos, cuando habitualmente "ignora" una de ellas. Si el educador elige la tarea de abrir y cerrar unos cilindros o toneles encajables de colores, se aprovechará esta actividad para "repasar" la asociación de color y tamaño, los conceptos abrir-cerrar, meter y sacar, ¡más-más! Si se puede se harán una o dos torres, se compararán las alturas, se repasará el concepto encima. Al recoger todos los toneles, el niño comprenderá las relaciones entre los diferentes volúmenes y afianzará su comprensión sobre la permanencia del objeto. Será preciso que el educador le ayude a observar, dándole la información verbal precisa sobre lo observado. Así el niño incrementa su compresión. Es preciso evitar grandes discursos y frases largas, que serían un obstáculo para que el niño capte la palabra clave que describe el concepto o la acción.

También se indicará a la familia que aproveche las situaciones naturales que brinda el hogar, para que el niño participe en tareas en las que tiene que hacer uso de sus capacidades perceptivas: desde clasificar los cubiertos que se sacan del lavaplatos, hasta colaborar en la descarga y orden de la compra hecha en el supermercado, o recoger bien su ropa y juguetes. En estas acciones realizadas en el hogar, es fácil incorporar los conceptos básicos: grande-pequeño, dentro-fuera, encima-debajo, etc. que el niño aprende en la realidad y practica en situaciones diferentes, facilitando su consolidación, transferencia y generalización. Muchos niños no avanzan más porque no se aprovechan las situaciones naturales, ordinarias, para que piensen y aprendan.

Según una noticia digital de la Agencia Peruana Andina, en el Centro Educativo Básico Especial “Solidaridad” la directora solicita a alguna institución o personas con solvencia económica, que puedan apadrinar, solo durante su edad educativa, a alguno de los alumnos con Síndrome de Down, ya que son muy pobres, no tiene recursos para poder alimentarse y tampoco una buena educación. Por ello, la directora pide ayuda porque al ser la mayoría niños desnutridos, pues desarrollan sus habilidades y destrezas más lentamente. Aunque el centro les apoya y ayuda al enseñarles cómo deben hacer las labores del hogar, a adaptarse en la sociedad y puedan en un futuro desenvolverse en el campo laboral.

También, la directora hace una petición a los padres de los niños con Síndrome de Down, diciéndoles que refuercen en casa lo que el niño va aprendiendo a diario en la escuela, para que así los niños puedan adaptarse a la familia y lleguen a hacerlos independientes.

Según mi opinión, estos niños con Síndrome de Down necesitan afecto, cariño y apoyo para que puedan desarrollarse tanto personal como socialmente. La evolución de ellos también es más lenta porque son familias con escasos recursos económicos y, además éstas no pueden atender todas las necesidades de sus hijos, aunque si podrían ayudarles a ser independientes gracias al impulso que deben establecer ellas en sus hijos, para que aprendan como se ha dicho las tareas del hogar. Así, estos niños podrán desarrollar una vida como cualquier otra persona sin Síndrome de Down.


Para concluir, expreso que las personas con síndrome de Down están demostrando cada vez más que son merecedores de la confianza que se está poniendo en ellos al promover su integración social plena. Ellos merecen ser respetados, ayudados y apoyados por todas las personas, ya que son seres humanos y por que tengan algunas características distintas a las de las personas normales, no significa que ya los tengamos que aislar y alejar de nuestras vidas. Al contrario, tenemos que darle todo nuestro cariño para que puedan desarrollarse tanto personal como socialmente e integrase en la sociedad sin impedimento.

Para que se consiga la integración de estas personas con Síndrome de Down, es imprescindible la actuación de los Educadores Sociales, ya que es el profesional que más les puede ayudar para su desenvolvimiento en la sociedad.

Por ello, en un futuro me gustaría conocer más a fondo y poder intervenir con este colectivo, además con el de Autismo, porque he observado que necesitan mucha ayuda educativa para llegar a ser independientes y poder luchar por sus derechos y oportunidades laborales.

¡TE QUIERO TAL COMO ERES!

En las décadas anteriores, en la sociedad se le designaba a un niño con Síndrome de Down como “mongolo” o“idiota”, portador de estigmas, separado de la sociedad y sin capacidad para aprender, pasando a considerarse a la persona con síndrome de Down como aquel individuo con una configuración cognitiva diferente y característica que, con una educación adecuada, podrá convertirse en un ser autónomo.

Actualmente, la mayoría de los ciudadanos tienen o deberían tener en cuenta que todo niño con síndrome de Down o sin él, es una persona individual, cuyo desarrollo de su personalidad y de su ser físico y mental, dependerá de los factores genéticos hereditarios y de las influencias culturales y ambientales que, unidas, distinguen a toda persona de cualquier otra.

Por ello, cuando hablamos de las características que tienen las personas con Síndrome de Down, no podemos decir que todas las personas tengan las mismas características y sean de la misma forma porque depende de muchos factores como se ha mencionado. Por ejemplo, se dice que una persona con este trastorno tiene poca capacidad de respuesta a la interacción de las personas, pero ésto dependerá de diversas variables como el grado de pasividad y expresividad de la persona con Síndrome de Down, la mentalidad y educación de las personas como padres, amigos, etc. También, el contacto ocular de un menor con este trastorno se dice que aparece hacia las siete u ocho semanas de nacer, pero ésto dependerá de cada niño.

Con respecto a la integración de los niños con Síndrome de Down o trisómicos-21 en el ámbito educativo, éstos pueden estar físicamente integrados dentro de la escuela normal sin estar realmente integrados socialmente. Asimismo, la integración académica sugiere que estos niños aprendan con los niños “normales”, pero no necesariamente en todas las ocasiones e igual que los otros porque no tienen las mismas capacidades que los niños “normales”.


Según mi opinión, si lo que perseguimos es la integración social, es necesario que los menores compartan clases con los niños normales. Para llegar a esta integración social es necesario lograr un aprendizaje social y que mejor manera que ir desarrollando este aprendizaje desde un primer momento. Esto es totalmente lógico, ya que la integración no es algo repentino sino que ésta se debe ir logrando de modo paulatino.
La mejor mentalización empieza en la infancia, ya que el niño normal no experimenta ningún prejuicio ante el niño con Síndrome de Down. Asimismo, es en la edad preescolar donde con mayor facilidad pueden establecerse las bases de una sólida integración del niño con su entorno, y primeramente con sus compañeros de edad. Las dificultades que en algunos centros preescolares pueden encontrarse por la presencia de algún niño trisómico-21 se han debido fundamentalmente a los padres de los propios compañeros más que estos mismos. Son los adultos los que tienen problemas de prejuicios sociales, pero no los niños.


Por otra parte, para la integración de estos niños en la sociedad es necesario la intervención de un/a Educador/a Social, para que tengan un normalizado desarrollo personal y social. Por ello, cuando van a realizar alguna actividad, el educador social tiene que darle tiempo y enseñarles a inhibirse para darse a sí mismos unos segundos de reflexión antes de que comiencen los menores a realizarla. Si el niño está trabajando con papel y lápiz, el educador debe sujetarle suavemente las manos para que no actúe mientras le da la orden y así el niño la recibe, la procesa y elabora la respuesta hasta que muestra con su actitud o con su mirada, que va a ejecutar la acción correcta. Si, a pesar de esos segundos de tiempo, el niño se dirige al objeto o estímulo que no corresponde, el adulto puede tapar con su mano dicho objeto, así el niño tiene la oportunidad de volver a pensar y responder con acierto. Si la actividad se realiza en una hoja de papel, antes de darle la pintura o el lápiz, se pedirá al niño que señale con el dedo dónde está el objeto que debe tachar o subrayar, o que siga con su dedo la trayectoria que debe realizar.

Siempre que sea posible, y lo es en muchas ocasiones, se dará a elegir al niño qué prefiere hacer. Un alumno que se "compromete" al decidir sobre una tarea o un material, es un alumno que mantendrá su atención con más facilidad o al que podemos ayudar a ser consecuente y responsable de sus decisiones... "Me lo has pedido", "Tú lo has elegido, por tanto vamos a acabar antes de...". Es cierto que el educador es quien tiene claro el objetivo u objetivos de la sesión, pero un buen educador sabe que esos objetivos pueden trabajarse de modos muy diferentes, con materiales variados y que un cambio en el orden de las actividades no tiene importancia. La flexibilidad controlada, permitirá un mejor aprovechamiento del tiempo. La imposición de una tarea que el niño no desea, es un fracaso seguro para todos. El truco educativo es conseguir que el niño "quiera" hacer aquello que el educador cree que le conviene hacer.

COLECTIVO AUTISTA


Para comenzar, el término “Autismo” que proviene del griego y significa “sí mismo”, fue tomado por Kanner del término planteado por Bleuler originalmente, siendo este último en 1911 quien lo utiliza para referirse a los pacientes con esquizofrenia que tendían a retirarse del mundo social para sumergirse en sí mismos a las fantasías de sus pensamientos (Frith, 1999). Kanner toma el término para referirse a la incapacidad para establecer relaciones sociales, diferenciándose del concepto de Bleuler por que consideraba que las personas con autismo tenían una deficiente imaginación (Riviére, 1997).

Actualmente, se sabe que el autismo ocurre en cualquier familia, de cualquier cultura, nivel socioeconómico y etnia, más allá de los patrones de apego y formación vincular.

Asimismo, es necesaria la realización de un diagnóstico para detectar si algunas personas padecen este trastorno, para luego llevar a cabo una intervención.

En cuanto a los menores, es esencial una intervención temprana para potenciar al máximo las capacidades de desarrollo personal y social del niño y la oportuna guía y orientación a sus familiares y educadores. Sin embargo, tanto el autismo como los demás trastornos generalizados del desarrollo, el diagnóstico e intervención temprana es sumamente difícil. Son pocos los niños que se cree que tienen autismo o síntomas parecidos, y que son derivados a los profesionales o centros especializados antes de los dos o tres años de edad, perdiendo un tiempo importante para la implementación de un programa integral de atención (Charman, Baird, 2002, Mendizábal, 1996).

Varios autores como Charman, Baird, Mendizábal, Allen y Gilberg y Baron-Cohen realizaron varios estudios de diagnóstico temprano y se observó que, los síntomas del autismo aparecen antes de los tres años pero es difícil descubrirlos durante el primer año de vida, viéndose más factible percibirlos durante el segundo año.

También, se debería hacer un estudio continuo que detecte tanto los casos ya con problemas durante el primer año, como los que desarrollan bruscamente los síntomas después del primer año entre los 12 y 18 meses, cuya última edad es más posible diagnosticar a través de las observaciones de los padres y educadores al evaluar los aspectos sociales del desarrollo.

Para llevar a cabo una buena intervención, es importante tener en cuenta las características básicas que comparten las intervenciones con mayor eficacia en los casos de Autismo, y son las siguientes:

  • Involucración de los padres.

  • Enfoque comunitario

  • Intervención temprana e intensiva.

Asimismo, antes de intervenir es necesario analizar los recursos y déficit de cada área del desarrollo del niño/a afectada para planificar los objetivos y estrategias de intervención óptimas, analizar la dinámica familiar (número de hijos, recursos intelectuales, emocionales y económicos, contexto escolar, etc) a la hora de planificar de manera personalizada la intervención de cada caso y planificar una intervención basado en un enfoque globalizado.

También es importante desarrollar unas técnicas de intervención como son realizar un horario personalizado; establecer un lenguaje claro y conciso; recompensar y premiar, para que los niños aumenten las habilidades de lenguaje; desarrollo de juegos; desglosar los aprendizajes en partes más pequeñas para facilitar la tarea y técnicas conductuales para el manejo de conducta.

Además de estas intervenciones, es necesario recordar en todo momento los siguientes aspectos:

  • Cualquier ayuda visual/escrita es de gran utilidad, como por ejemplo las normas.
  • Proporcionar guías escritas, claras y marcando paso a paso el trabajo que se le propone, como por ejemplo las responsabilidades que ellos tienen, la realización de actividades, etc.
  • Limitar opciones porque demasiadas a escoger, generan habitualmente confusión y ansiedad.
  • Proporcionar un espacio y un tiempo de descanso.
  • Proporcionar una persona punto de referencia para el niño/a, a quien puede acudir en caso de dudas o problemas y que le ayudará.
  • Desarrollar una enseñanza, adaptada en nivel y formato a la capacidad del niño/a.

  • Mantener el sentido del humor.
  • No tomar como una agresión personal las dificultades de comportamiento del niño/a.
  • Establecer un trabajo en equipo para repartir responsabilidades.
  • Los diferentes sistemas alternativos y la metodología que utilizamos varían en cuanto al grado de dificultad cognitiva que suponen a cada niño- a , por lo que la comprensión y utilización de los mismos es progresiva y varía en función del momento evolutivo de cada persona.

Para concluir, a pesar de sus significativas dificultades en el área de la comunicación, muchas personas autistas pueden comunicarse con los demás, siempre y cuando sean personas con las que tienen confianza y mantienen una continua comunicación. Tal acercamiento les facilita el desarrollo de los niños, tanto social como personal y pueden llegar a incorporarse en la sociedad. Esta integración puede facilitarse gracias a la ayuda y apoyo de la familia, profesionales como educadores sociales y psicólogos, etc. Por ello, en un futuro me gustaría conocer de cerca a este colectivo, y el de Síndrome de Down, ya que son muy parecidos y me motiva conocer las funciones y actividades educativas que se desarrollan con ambos colectivos.


viernes, 25 de marzo de 2011

PROGRAMA DE TRATAMIENTO FAMILIAR

El Programa de Tratamiento Familiar es un programa dirigido a corregir conductas de riesgo en los hogares, evitar que sea necesaria la retirada de los menores y promover la reunificación familiar de menores respecto de los que se adoptó una medida de protección.

Este Programa permite la creación de Equipos Técnicos Interdisciplinares (psicólogos, trabajadores sociales y educadores sociofamiliares) integrados orgánica y funcionalmente en la estructura de los Servicios Sociales Comunitarios, que constituyen la entrada al sistema de atención a la infancia y coordinados con otras instancias profesionales que son especialmente relevantes para el medio sociofamiliar de los menores, como los Servicios de Protección de Menores de la Junta de Andalucía, los Servicios Educativos y los dispositivos Sanitarios, y también Policía, sistema Judicial, etc.



La mayoría de las familias con las que interviene el Equipo de Tratamiento Familiar son multiproblemáticas. Es decir, además de tener prácticas parentales inadecuadas, tienen otros problemas asociados, como analfabetismo, toxicomanías, trastornos emocionales, absentismo escolar, minusvalía psíquica, falta de control sanitario y de planificación familiar, precaria organización familiar, deficiente salud mental, conflictos de pareja y violencia familiar, marginación social, precariedad económica, alta de apoyo social, etc

Este equipo trabaja con estas familias, de la siguiente forma:



Para finalizar, comento que este programa es esencial para las familias, puesto que así muchas familias serán ayudadas y corregidas ante conductas inadecuadas, las cuales deben eliminarse para establecer comportamientos satisfactorios y para mejorar la calidad de vida de los hijos y también, de los padres.

Asimismo, este programa es necesario que se lleve a cabo en todas las localidades y cuidades, puesto que muchas personas piensan que las actitudes y conductas que tienen con sus hijos son las adecuadas, mientras que se equivocan. Como por ejemplo, una madre que piensa que no es necesario ducharse tanto y lleva a su hijo al colegio con la ropa sucia. Esta madre piensa que ducharse poco es lo normal, pero en cambio no lo es. Por ello, este programa interviene con esta familia, para hacerle ver que esa conducta no es la adecuada y que tiene que duchar a su hijo todos los días porque si no se le puede retirar a su hijo.

miércoles, 23 de marzo de 2011

Cada hora se calcula que nueve mujeres madres trabajadoras se encuentran en situaciones de dificultad debido a su condición de ser madre. Estas situaciones son realmente graves, ya que el mobbing maternal no solo conlleva problemas económicos, sino también psicológicos como depresiones o insomnio. Ante esto, las mujeres bajan su nivel de productividad en el trabajo, llegando a abandonar el mercado laboral en numerosas ocasiones. A partir de aquí se entra en un ciclo del cual es muy difícil de salir, que puede generar la separación de la pareja, la falta de recursos económicos y enfermedades mentales graves.

Así pues, a pesar de que la sociedad avanza y que, en teoría, las diferencias entre hombres y mujeres son cada vez menores, la crisis ha supuesto un duro golpe para el sexo femenino y ha comportado un retroceso en aspectos de igualdad que hay que solucionar.

Según la investigadora Paola Delbosco, miembro del grupo de investigación en la Escuela de Negocios (IAE) de la Universidad Austral a través del programa CONFIE (Conciliación, Familia y Empresa), desarrolló una conferencia puntualizando la necesidad de que la mujer ingrese al ámbito laboral sin perder sus características y capacidades femeninas.

En esta conferencia se realizaron varias preguntas, que Paola respondió sin dificultad alguna. Asimismo, selecciono las más interesantes e importantes y son las siguientes:

¿Cuáles son esas capacidades diferentes que tiene la mujer?

“La mujer tiene una serie de características en el trabajo que son sus fortalezas: la comunicación, la negociación, lo que se llama el networking (trabajo en red), el mentoring (el esfuerzo de la persona más experimentada en desarrollar a la persona nueva que empieza a trabajar). Y, finalmente, una forma de liderazgo menos jerárquico, el liderazgo de la mujer bien ejercido -en el que no está compitiendo con el varón-, se sirve de las opiniones de los otros y no requiere afirmar continuamente su superioridad”.

¿Qué consejos le daría a una mujer que quiere insertarse en el mercado laboral?

Lo primero que le diría, es que se inserte como mujer. Que no se avergüence de llevar ciertas capacidades femeninas. Eso sí equilibradas, no en estado salvaje. Y equilibrar quiere decir reconocer que es un don y ubicarlo dentro del contexto. Y lo otro, atrevernos a ser críticas de esos aspectos que en el mundo laboral son contrarios al pleno desarrollo de la persona. Porque, si nosotros no hacemos esas críticas a los otros que son los hombres, que han vivido soportando la estructura del trabajo como si fuera algo inevitable, a ellos no se le va a ocurrir, se le ocurre siempre al nuevo cambiar un poco las cosas.
Por ejemplo, que las reuniones de trabajo vayan al grano y no se prolonguen indefinidamente. Esto sí lo comprobaron estadísticamente, que desde que hay mujeres en la dirección de una empresa, esas reuniones se han regularizado. En el sentido de que la mujer sabe que quiere volver temprano a su casa y, por lo tanto, va directamente al orden del día y resuelve”.

¿El éxito profesional es considerado de la misma forma por el hombre que por la mujer?

“En esto se complica. La mayoría de los hombres le pone muchas "fichas" a su éxito profesional y piensa que la familia es una especie de corolario. Si son profesionales exitosos, piensan que les va bien en la familia porque son buenos proveedores. En cambio, la mujer, cuando su trabajo le lleva mucho tiempo fuera de la casa, se siente culpable respecto de lo que no hace dentro de ella. Por lo tanto, en su caso el éxito profesional parece contrario al éxito familiar. Lo que yo propongo es hacer que la vida -que es una sola- se desarrolle de forma armónica en ambos frentes, no solo en el caso de las mujeres, sino también en el de los varones. Entonces, se podría considerar que una persona exitosa es aquella que desplegó sus capacidades donde sea y pudo vivir coherentemente de acuerdo a sus valores en todos los ámbitos”.

Un dato importante que destacar es que, existen muchos factores que afectan a la mujer en su motivación, esfuerzo, éxito y ascenso en el ámbito laboral, pero uno de los más predominante actualmente es que sea una víctima de la violencia de género.

No obstante, al tener curiosidad y al pensar qué piensan los hombres y mujeres sobre la violencia de género, pues observé foros sobre la Violencia de Género. La verdad que me sorprendí mucho al ver lo que un hombre expresaba y por ello, lo expongo a continuación:

La violencia de genero no existe, la ley de la violencia de genero es un invento para sacar tajada en el divorcio por parte de mujeres sin escrúpulos. Las muertas y los muertos lo son por violencia domestica. la violencia de genero es una gran estafa de las asociaciones feministas para sacarnos el dinero a las españolas y los españoles”.

Con respecto a esta opinión, una mujer le respondió diciendo:

Ojala nunca tengas que ver que la persona que más quieres en este mundo, con la cual querías pasar el resto de tus días se transforma en un monstruo. Alguien a quien desconoces no entiendes porque lo amas, te ataca, te hace daño, te humilla, te insulta, te golpea, etc; los moratones son el mal menor, lo peor es que tienes el alma rota como dice una canción de Ana Belén, aunque apareciera un ángel ya no lo creería. Que “la violencia de género es un invento de mujeres sin escrúpulos para sacar tajada en el divorcio…”, ojala me despertara y mi marido fuera la persona encantadora con la cual me casé y no la que descubrí después, ojalá nunca te veas en mi caso ni tu hermana ni tu hija. Ojala sigas siempre en tus mundos de yupi, sin descubrir esta realidad que no es un invento”

Ante estas dos opiniones, me gustaría que reflexionárais y me contestárais a estas dos preguntas, que son las siguientes: ¿Qué piensas sobre el comentario del hombre? ¿Cómo podrías intervenir con esta persona, como educador/a social y trabajador/a social, para que se diera cuenta de lo grave que es una situación de violencia de género?.

Para finalizar, comento que el papel de la mujer ha evolucionado para mejor, puesto que gracias a la incorporación de ésta al ámbito laboral, la mujer se ha aproximado más a la igualdad entre géneros, aunque todavía no se consigue la igualdad, puesto que los sueldos de las mujeres son inferiores a los de los hombres y se produce situación de mobbing en la sociedad.


Entonces, es necesario intervenir educativamente ante los empresarios y directivos para que se den cuenta de que, las mujeres pueden hacer el mismo trabajo que los hombres y que necesitan una oportunidad para demostrar que valemos igual o más que ellos, ya que las tareas en general que realiza una mujer supera las de los hombres.


Con respecto a la violencia de género, expresar que todas las personas necesitan ser valoradas y respetadas, ya que somos seres humanos y tenemos libertad para decidir, hacer y ser como queramos, sin necesidad de que un hombre nos diga lo que tenemos que hacer. Además, se debe pensar también en los menores, puesto que ellos pueden observar conductas violentas y pueden desarrollarlas en su vida y también en la vida de cada mujer, ya que deben de cuidarse de las personas que quieren hacerles daño y por ello, deben denunciar ante cualquier comportamiento agresivo de la pareja.

EVOLUCIÓN DE LA MUJER, ÉSTA EN EL MUNDO LABORAL Y LA VIOLENCIA DE GÉNERO

Una vez transmitidos e incorporados los conceptos sobre la evolución de la mujer, ésta en el ámbito laboral y la violencia de género, se desarrollan varios aspectos interesantes y fundamentales a conocer para entender la situación en la que se encuentra la mujer en la actualidad.

En primer lugar, se destaca lo principal que debe conocerse sobre el papel de la mujer en las últimas décadas.

La vida de la mujer actual está atravesando una etapa de transición que suele provocarle un estado de estrés difícil de sobrellevar.

El rol de la mujer en la sociedad se ha ido modificando a partir del ingreso masivo femenino al mercado laboral.

Durante la última guerra mundial muchos hombres de los países involucrados, fueron asimilados a las fuerzas armadas y se vieron obligados a dejar sus trabajos en oficinas y fábricas.

Por otra parte, la guerra, aunque significó una gran pérdida de vidas y recursos, incrementó la producción y activó la economía que todavía sufría los efectos de la depresión de los años treinta.

La ausencia de mano de obra masculina fue reemplazada por mujeres, que de esa manera tuvieron que modificar sus vidas hasta ese momento limitadas a las actividades hogareñas.

Las mujeres de principios del siglo pasado eran educadas para casarse, tener hijos y atender un hogar y eran escasas las familias que mandaban a sus hijas a la universidad.

Actualmente las estadísticas reflejan que existe un mayor porcentaje de profesionales mujeres que se encuentran estudiando.

Por otra parte, la participación femenina ya no se limita a carreras estrictamente para mujeres, sino que abarca todos los ámbitos profesionales, habitualmente ocupados por los hombres.

El nuevo rol de la mujer en la sociedad ha modificado su rol en la familia, cuyos miembros aún no han podido adaptarse a las nuevas reglas de juego.

La mujer ha incorporado tareas a su quehacer cotidiano, sin dejar las que realizaba habitualmente, debido a que no encuentra reemplazante.

Todavía muchos hombres, educados con madres que realizaban todas las tareas hogareñas, no pueden asumir la obligación de colaborar a la par con sus parejas en las actividades hogareñas.

Según mi opinión, los hombres tendrán que ir adaptándose cada vez más al nuevo rol que les exige la vida moderna colaborando activamente con las tareas domésticas.

Además, pienso que el desempeño correcto de este rol les dará a los hijos el marco adecuado familiar que representa el continente necesario para que puedan mantener un estado emocional equilibrado, sin altibajos y sin conflictos.

La imagen de la mujer en el hogar es insustituible para los hijos, y no implica la realización de ninguna tarea sino sólo el hacerse cargo de la atención necesaria para que estas tareas se cumplan.

El hombre no tiene condiciones para cumplir este rol adecuadamente, porque es más racional y no se involucra emocionalmente. Puede realizar cualquier trabajo hogareño, eso si, pero para él será sólo un quehacer doméstico aislado, sin visión de conjunto y sin ningún otro significado.

Las mujeres, aún hoy, siguen tratando de elevar su autoestima después de muchas generaciones de sometimiento y desvalorización; y de haber sido consideradas a través de muchos siglos por gran parte de las culturas, como seres inferiores sin ninguno de los derechos del hombre.

Por ello, en el ámbito laboral, las mujeres se encuentran en desigualdad con respecto a los hombres.

Según una noticia digital, con la crisis actual está aumentando la discriminación de la mujer en el trabajo.

Desde que la mujer se incorporó al trabajo, ésta siempre ha sufrido una situación de discriminación frente al hombre. Sobre todo en los puestos directivos, ya que con el paso de los años la diferencia ha aumentado.

Ernest Poveda, presidente de ICSA, asegura que esta situación no tiene sentido, ya que “la sociedad hace una inversión muy importante en la formación de las mujeres.

Pero, la situación de la mujer en el mundo laboral es, en general, discriminatoria. No sólo se ha reducido su presencia en los altos mandos, sino también en puestos de empleados. Además, cada vez más suenan términos como el “mobbing maternal laboral” que se refieren a la violencia o acoso hacia la mujer en el puesto de trabajo por el hecho de ser madre.

Existen dos tipos de Mobbing, como son los siguientes:

  • El mobbing horizontal: es el producido entre personas del mismo estatus dentro de la empresa, es decir, entre compañeros.
  • El mobbing vertical: es el producido de arriba a abajo entre el superior y el inferior dentro de la estructura de la empresa, en el que una persona se aprovecha de su mejor puesto en la jerarquía laboral para humillar a un trabajador, a fin de atentar contra hasta el punto de indignidad que le lleven a abandonar el trabajo o recluirse en sí mismo, preso de su aislamiento.

Las estrategias y las modalidades utilizadas para someter a la víctima a acoso laboral o mobbing son muy variadas, y la mayor parte de las veces se combinan una con otras a modo de tratamiento integral.





Al observar este vídeo sobre el Mobbing, expreso que el acoso laboral a las mujeres embarazadas debe eliminarse mediante un control en las empresas, puesto que muchas veces ocurre que los empresarios y directivos se aprovechan de las capacidades de las mujeres para realizar todos los trabajos y ahorrarse otro sueldo. También ocurre cómo, al quedarse ellas embarazadas, se dan de baja maternal y ésto no lo quieren muchas empresas, porque dicen que pierden beneficios, pero no es así. Es decir, cuando una mujer se da de baja, la empresa no le paga los meses de baja, sino que es la Seguridad Social la que se encarga de pagárselos.

Asimismo, se debe concienciar a los directivos y empresarios de que, las mujeres embarazadas tienen el derecho de una baja maternal y de una posterior incorporación al ámbito laboral.



sábado, 5 de marzo de 2011

NO + ACOSO ESCOLAR (BULLYING)


En la sociedad, muchos menores son acosados y maltratados por sus compañeros en los centros escolares. En el 2010, los casos de Bullying han aumentado un 16%, por lo que es necesario conocer las causas de estos sucesos, para poder intervenir educativamente, tanto con las víctimas como con los agresores.

En primer lugar, destacar que las causas por la que estos menores tienen unos comportamientos agresivos son por culpa de la televisión y la actitud de sus padres.

Hace unos años, se publicó una noticia que sorprendió a la sociedad, la cual fue que un menor de cinco años había saltado del cuarto piso de un edificio de apartamentos en Sao Pablo, Brasil, al pensar que era Spiderman. Aquí, se está viendo la influencia que ejercen los programas televisivos en los menores.

Una reciente investigación realizada por científicos estadounidenses y que difundió la agencia Reuters, revela que los niños menores de tres años se ven seriamente afectados cuando pasan entre una y tres horas ante el televisor.

Por ello, el tiempo que los padres pasen con sus hijos y la forma como se comuniquen con ellos, son de suma importancia. Es al interactuar con ellos como les imparten valores y principios que les ayudarán a crecer y formarse correctamente.

Algunos padres se desentienden de sus hijos y para “quitárselos de encima”, les prenden el televisor en algún canal de juegos animados o de películas. Asimismo, los pequeños se han acostumbrado a convivir con la violencia, escenas de sensualidad, gritos, miradas cargadas de odio, adulterio, egoísmo, alcohol, orgullo, etc. Lo grave es que, por en la etapa de la vida en la que están, los menores son influenciables y toda la información que “absorben” a través de la televisión, termina afectando su forma presente y futura de pensar y actuar. No se puede olvidar que los niños/as están iniciando su formación y que todo lo que vean, escuchen, y viven, pesará sobre ellos.

Por otra parte, uno de los elementos más importantes del ámbito sociocultural del niño es la familia.
Dentro de ésta, además de los modelos y refuerz
os, son responsables de la conducta agresiva el tipo de disciplina a que se les someta. Se ha demostrado que tanto un padre poco exigente como uno con actitudes hostiles que desaprueba constantemente al niño, fomentan el comportamiento agresivo en los niños.

Otro factor familiar influyente en la agresividad en los hijos es la incongruencia en el comportamiento de los padres. Incongruencia se da cuando los padres desaprueban la agresión castigándola con su propia agresión física o amenazante hacia el niño. Asimismo, se dan congruencia cuando una misma conducta unas veces es castigada y otra ignorada, o bien, cuando el padre regaña al niño pero la madre no lo hace.

Las relaciones deterioradas entre los propios padres provoca tensiones que pueden inducir al niño a comportarse de forma agresiva.” (Bandura, 1973)

Por ello, es necesario la aplicación de un buen pronóstico a tiempo para predecir unos comportamientos más agresivos en la edud adulta.

Un comportamiento excesivamente agresivo en la infancia si no se trata derivará probablemente en fracaso escolar y en conducta antisocial en la adolescencia y edad adulta porque principalmente son niños con dificultades para socializarse y adaptarse a su propio ambiente.” (Marsellach, 2003,2) .

Debemos tener precaución al castigar a niños agresivos. Maccoy y Levin (1957) demostraron que "la aplicación de castigos severos por conductas agresivas en niños genera, en éstos, grados muy altos de agresividad.

Asimismo, la mayoría de las veces estos dos agentes socializadores, la televisión y la familia, son los culpables de esas actitudes tan violentas de los menores. Por ello, éstos desarrollan estos comportamientos con sus compañeros en las aulas.

Para finalizar con este tema del Bullying, expongo un vídeo y una carta para sensibilizar a los padres sobre la influencia de la televisión y de sus comportamientos violentos y agresivos en los menores.




Carta de un hijo a todos los padres del mundo
:

No me des todo lo que te pido. A veces sólo pido para ver todo lo que puedo conseguir.

No me grites. Te respeto menos cuando lo haces, me enseñas a gritar a mi también. Y no quiero hacerlo.

No me des siempre órdenes. Si en lugar de órdenes, alguna vez me pidieras las cosas , lo haría más rápido y con más ganas.

Cumple las promess, buenas y malas. Si me prometes un premio dámelo; pero también si es un castigo.

No me compares con nadie, especialmente con mi hermano o mi hermana. Si tu me haces sentir mejor que los otros, alguien sufrirá; y si me haces sentir peor, seré yo quien sufra.

No cambies de opinión tan amenudo sobre lo que tengo que hacer. Decide y no cambies esta decisión.

Déjame valerme por mi mismo. Si tu lo haces todo por mi, nunca podré aprender.

No mientas delante mía, ni me pidas que lo haga por tí, aunque sea para sacarte de un lío. Me haces sentir mal y me haces perder la fe en lo que me dices.

Cuando hago algo mal, no me exijas que te diga el por qué lo he hecho. A veces , ni yo mismo lo sé.

Cuando estás equivocado en algo, no lo niegues y crecerá la opinión que tengo de tí, y así me enseñarás a no negar mis equivocaciones.

Trátame con la misma amabilidad y cordialidad con las que tratas a tus amigos. Porque seamos familiares no quiere decir que no podamos ser amigos también.

No me digas que haga alguna cosa que tu no haces. Yo aprenderé lo que tu hagas, aunque no lo digas. Pero nunca haré lo que digas y tu no hagas.

Cuando te cuente un problema mío, no me digas "no tengo tiempo para tonterias", o "eso no tiene ninguna importancia". Mira comprendeme y ayudame.

Y ámame y dímelo. A mi me gusta escuchar cómo lo dices, aunque no creas necesario decírmelo...